Impiden en la Basílica de Guadalupe celebrar misa por los normalistas de Ayotzinpa

Familiares y amistades de los normalistas de Ayotzinapa asesinados y desaparecidos, acudieron desde Guerrero, a la Ciudad de México para asistir a una misa en la Basílica de Guadalupe para pedir por el regreso con vida de los 43 estudiantes de quienes no se sabe su paradero, desde que el pasado 26 de septiembre fueron atacados por la policía municipal de Iguala, Guerrero. Fue una marcha silenciosa y al llegar a la basílica, la jerarquía de la basílica no permitió que los sacerdotes que solidariamente han acompañado a los familliares de las víctimas concelebrara la misa. De hecho, según circuló en redes sociales, el equipo de seguridad de la basílica no pertmitió que metan la manta que encabezó la marcha y durante la misa no les permitieron tener sus velas encendidas, esta actitud provocó momentos de tensión entre los asistentes y la seguridad del recinto.

 

Oran en la Basílica de Guadalupe por que regresen con vida los estudiante

Familiares de los 43 desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa, con su fe y el rostro de dolor por la incertidumbre de no saber el paradero de los jóvenes, acudieron a una misa a la Basilica de Guadalupe, donde a los sacerdotes que los acompañaban las autoridades eclesiales les negaron participar en la concelebración.

“Madre mía, tú que eres madre y sabes el dolor de perder un hijo, las madres te rogamos e imploramos que cuides y hagas que regresen con vida nuestros 43 hijos desaparecidos”. Esta leyenda se leía en una enorme manta con la que entraron al patio central de la Basílica los decenas de dolientes que llevaban ramos de margaritas, velas y las fotografías de los jóvenes.

 

Al mediodía, durante la misa dominical encabezada por el cardenal Norberto Rivera, la única mención que se hizo sobre la desaparición de los jóvenes fue cuando se oró por el cese de la violencia y la hostilidad contra la sociedad civil y se pidió a Dios que “escuche las suplicas por la aparición con vida de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa”.

 

Tras varias horas de camino desde Iguala, enmedio de las tormentas que afectan a la región, los familiares de los jóvenes normalistas llegaron con retraso. La misa, que sería para los jóvenes desaparecidos, se realizó a las 16 horas, pero ellos arribaron dos horas más tarde. Ante ello, los sacerdotes Miguel Concha; Javier Morán y Carlos Cevallos, misioneros del Espíritu Santo; Sergio Cobo, de los jesuitas, y Jesús Ramos, buscaron concelebrar a las 18 horas, lo cual fue aceptado por el responsable de la iglesia del Sagrado Corazón, de la colonia Casas Alemán de la ciudad de México, quien oficiaría esa misa; sin embargo, el sacristán mayor rechazó la petición, bajo el argumento de que “los domingos no hay concelebraciones”.

 

Callados y con miradas tristes, los decenas de guerrerenses entraron a la nave central de la Basílica, donde esperaron, quietos, que los fotógrafos hicieran su trabajo, para después caminar hacia las filas delanteras de la iglesia con las imágenes de Joshivani, Everardo, Luis Ángel y 40 estudiantes más.

 

Con sus velas encendidas, que para ellos significa iluminar el camino, empezaron a rezar por sus hijos, hermanos, amigos. Entonces, personal de vigilancia se acercó para pedirles que apagaran las velas, porque había poco oxígeno y podía haber gente desmayada. Ante ello, comenzó una discusión, en la cual intervino el poeta Javier Sicilia, quien reclamó molesto la falta de sensibilidad y respeto a los dolientes.

 

Al término de la misa, en la cual el sacerdote que ofició la liturgia pidió que “la paz vuelva a las familias” afectadas, bajo una sola voz, se levantó el grito: “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.

 

Asistieron también integrantes de organizaciones de derechos humanos y ciudadanos, como Miguel Álvarez, de Serapaz; Adolfo Gilly, profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Abel Barrera, del Centro de Derechos Humanos de Tlachinollan. Ahí, el sacerdote Alejandro Solalinde comentó que acudió a la Procuraduría General de la República a presentar su declaración, pero no se la recibieron, e irá otra vez este lunes por la tarde.

Related posts

Opus Dei, ¿obra del diablo?

Opus Dei, ¿obra del diablo?

  Por Jaime Galarza Zavala Esta secta fue fundada en 1928 por el sacerdote español Josemaría Escrivá de Balaguer, con el celestial objetivo de producir santos en masa, los mismos que los reclutaba entre jóvenes de las clases ricas, aristocráticas, dominantes...

Iglesia-poder religioso, una perversión

Iglesia-poder religioso, una perversión

  Por Mikel Arizaleta Barberia A modo de entradilla Cuando el acento tónico cambia de sílaba ésta muda de aspecto: pierdo se convierte en perdemos, aprieto en apretamos y enmierdo en enmerdamos. Algo así ocurre con el acento eclesiástico: un robo en una iglesia se convierte en sacrilegio...

¿« Religión » ha dicho?

¿« Religión » ha dicho?

Por Iñaki Urdanibia Afirmaba André Malraux que el siglo XXI sería religiosos o no sería…no sé, mas lo que sí que salta a la vista es la presencia del hecho religioso y de quienes se reclaman de alguna de las religiones que copan la palestra. Mucho se ha escrito y valorado acerca de la...