Cristo en las alegorías del Apocalipsis

Escrito por  José Angel Hernández


¿Era Jesucristo la Bestia de 7 cabezas y 10 cuernos en Apocalipsis 13,1? ..un hombre de larga cabellera, recogida en seis trenzas sujetas cada una de ellas por abalorios blasfemos que le caían sobre los hombros (las siete cabezas)….y cada uno de sus dedos (los diez cuernos)…

Las metáforas del libro del Apocalipsis relativas a “la bestia”, “la bestia segunda”, o “el cordero y su séquito”, pudieran a mi entender constituir alusiones veladas a la existencia de dos personas contemporáneas que reclamaron para si la condición de Mesías. El relato en el que Pilatos se dirige a los sacerdotes, los magistrados y el pueblo de Jerusalén, para dirimir acerca de la liberación de Jesús o Barrabás, constituiría entonces una alusión velada a la existencia de dos Mesías que así se proclamaron contemporáneamente.

En el Concilio de Efeso del 431 se dirimió la polémica acerca de la sustancia de Jesús que ya había estallado con fuerza por aquel entonces, resultando que la Iglesia aceptó como dogma la implicación del concepto Theotokos frente al de Christokos defendido por Nestorio. El concepto Padre para referirse a dios es ciertamente de origen judío, y no guarda relación alguna con la connotación que después le dio la Iglesia Católica. El Profeta Jesús se refería a dios como “papá”, que en arameo se decía “abbá”, resultando que Bar Abbá (Barrabás) era la formula usada en arameo para referirse a Hijo de Dios. Las conocidas referencias canónicas a Bar Abba, habrían podido constituir el reflejo de la confusión generada en torno a la verdadera personalidad de Jesús que imperaba en la época en que fueron redactadas las diferentes versiones de las Buenas Nuevas. En oposición a como era concebido el Mesías desde la psicología judía, simbólicamente asociado a distinciones como “Hijo de Dios, “Hijo del Bendito”, “Hijo del Altísimo”, o ”Hijo de David”, se encontraba la percepción romana, que entendía el concepto Mesías como un atributo alusivo a la realeza.

La antigua teología judía guardaba el conocimiento acerca de la realidad de un Mesías dual, manifestada en la idealización de un Mesías real y de otro Mesías sacerdotal. Esta dualidad teológica se debía a que los hebreos discrepaban acerca del carácter del con el cual debía revestirse aquel sobre quien debía recaer la investidura divina que le legitimaría como líder aceptado por todas las sectas judías. Para unos el Mesías debiera ostentar el carácter de un rey y un guerrero, mientras que para otros el carácter del Mesías habría de ser el de un sacerdote y maestro del espíritu. El Mesías de la Casa de David lo sería de lo primero, y el Mesías de la Casa de Aarón lo sería de lo segundo. Esta ancestral creencia judía pudo haber tenido su reflejo en los movimientos mesiánicos que afloraron en el siglo I entre la sociedad judía sometida al Imperio Romano. Alguno de estos movimientos fue manipulado por Saulo de Tarsos, paganizándolo, y dando con ello origen al cristianismo helenizado que con el tiempo derivaría en la formación de imperialismos europeos.

El hagiógrafo del Apocalipsis aludió metafóricamente al Mesías verdadero que se contrapuso al Mesías blasfemo encumbrado por Pablo de Tarsos. La alusión al concepto Hijo de Dios no era desconocida para los judíos antes de la época en que la tradición supone que vivió Jesús. Pero tanto en la literatura judía veterotestamentaria como en la de Qumrán, el apelativo de Hijo de Dios era usado en forma figurativa para señalar al Mesías, nunca para conceptualizar una filiación divina en sentido físico entre el Mesías y dios. Las referencias contenidas en el libro de Salmos en torno a la paternidad divina del rey David así lo constatan. Hijo de Dios y Mesías aludían a conceptos figurados que en la mente de los judíos del siglo I remitían a la idea de un mismo personaje. Este debía presentarse como heredero legitimo de la Casa de Aarón o de la de David, para convertirse en el líder que reiniciase el poderío de una u otra y liberarse a su pueblo del dominio romano. Pablo alteró esta percepción helenizándola, revistiendo al concepto judío de Hijo de Dios de la visión griega que imaginaba a sus dioses concibiendo hijos con humanos.

Las siguientes interpretación del Apocalipsis son el producto de mis propias proyecciones mentales elaboradas a partir de la idea de que los textos neotestamentarios pudieran esconder alusiones a dos personajes diferentes que la hiero historia unificó en la confusa persona del Jesucristo de los evangelios canónicos.

La siguiente interpretación abarca desde Apocalipsis 13:1 hasta Apocalipsis 14:5:

I.- ¿Era Jesucristo la Bestia de Apocalipsis 13? – Versículos del 1 al 4

13:1

Describe a un hombre que sale del río Jordán, empezando por sus manos a las que alude por sus dedos largos y huesudos, siguiendo por su cabellera, larga y recogida en seis trenzas que le caían sobre sus hombros, por eso habla de siete cabezas, o sea, la cabeza más las seis trenzas, luego por los anillos que embellecían cada uno de los dedos de sus manos, y termina por los abalorios que tenía enrollados en sus trenzas:

Y vi surgir del mar una Bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos. (Apocalipsis 13:1)

…Vi como salía del río un hombre de larga cabellera, recogida en seis trenzas sujetas cada una de ellas por abalorios blasfemos que le caían sobre los hombros…Sus manos eran grandes y huesudas..y cada uno de sus dedos lo adornaba con un aro de cobre de poco más de un centímetro y medio de anchura… (interpretación libre de Apocalipsis 13:1)

13:2

El hombre que salía del río es descrito como delgado, fuerte porte, y con su cuerpo profundamente cubierto de vello muy negro, como una poderosa pantera negra, dotado de poderosos brazos y piernas, aludiendo a sí mismo a la potente voz que salía de su garganta. Por ello habla de las fauces de león, es decir, de la parte posterior de la boca que va del paladar al esófago, en un hombre que como el león..tenía una larga cabellera. Continúa aludiendo a la sensación que el hombre causaba en la multitud que lo veía, impresionados por su aspecto físico, por todos los adornos blasfemos con los que se adornaba, y por su potente y electrizante voz que le daban una hipnótica y fascinante autoridad que parecía provenir del mismo Satán, según sensación transmitida por el hagiógrafo autor del texto apocalíptico:

La Bestia que vi se parecía a un leopardo, con las patas como de oso, y las fauces como fauces de león : y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío. (Apocalipsis 13:2)

Era delgado y profusamente velludo…más sus brazos y piernas eran poderosos…y su voz áspera y fuerte…inspirando todo su aspecto un temor y autoridad reverencial a cuantos le veían…¿de quien le viene esa aureola de majestad?…se preguntaban…y se sentían admirados de ellos… (interpretación libre de Apocalipsis 13:2)

13:3

El hagiógrafo continúa describiendo una tremenda herida de espada que el hombre tenía en la frente , la cual pudo haberle costado la vida, pero que milagrosamente se había cicatrizado y cerrado, maravillando a todo el mundo de que una herida semejante no le hubiese matado:

Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal se le curó; entonces la tierra entera siguió maravillada a la Bestia. (Apocalipsis 13:3)

Tenía en la frente una horrible cicatriz, recuerdo de una antigua herida de espada que había estado a punto de costarle la vida…y la gente se admiraba de que hubiese sobrevivido… (interpretación libre de Apocalipsis 13:3)

13:4

Termina este cuarto versículo aludiendo al poder de seducción que las palabras del predicador ejercían en muchos de los que le escuchaban, induciéndoles a seguirlo ciegamente, pues creían de verdad que su tremedo y cautivador magnetismo solo podía provenir de una fuerza divina que le haría invencible ante el poder de los hombres..

Y se postraron ante el Dragón, porque había dado el poderío a la Bestia , y se postraron ante la Bestia diciendo: «¿Quién como la Bestia? ¿Y quién puede luchar contra ella?. (Apocalipsis 13:4)

El hombre hizo adeptos que le seguían ciegamente, proclamando que su autoridad le venía de lo alto y motivando que cuantos le escuchaban hablar idolatrasen a la divinidad de la que decía obtenía su autoridad a través de su persona, haciéndoles creer que ningún poder en la Tierra podría combatirlo y vencerlo”. (interpretación libre de Apocalipsis 13:4)

II.- ¿A qué Bestia se adora en Apocalipsis 13? – Versículos del 5 al 8

13:5

El hombre de fauces como de león de Apocalipsis 13:2, larga cabellera y potente y electrizante voz, predicaba sobre lo alto de su ascendencia, pues se decía hijo de dios. Continúa el hagiógrafo aludiendo al tiempo durante el cual este hombre estuvo predicando sus blasfemias, tres años y medio, al cabo de lo cual cesaron sus prédicas:

Le fue dada una boca que profería grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses; (Apocalipsis 13,5)

…Exhalaba por su boca gran arrogancia cuando constantemente alardeaba sobre el altísimo origen de su ascendencia, y se dedicó a predicar durante 42  meses…tiempo al cabo del cual su misión se dio por concluida (interpretación libre de Apocalipsis 13:5)

13:6

El hagiógrafo continúa su relato volviendo a incidir en el carácter blasfemo de la predica del hombre al que alude como la Bestia, que blasfemaba contra todo lo sagrado, contra dios, contra su morada a la que llamaba el reino de los cielos, y contra los que en este ocupaban un lugar por la voluntad de dios:

y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo. (Apocalipsis 13:6)

y el hombre abrió su boca para proclamar con un grado de blasfemia sin límites que dios mismo era su padre…y cuando hacía creer a cuantos le escuchaban que conocía mejor que nadie acerca de la realidad del mundo de la preexistencia…así como la de los que en este moraban… (interpretación libre de Apocalipsis 13:6)

13:7

El hombre engañó a los puros de corazón con su poderosa labia, a los que hizo caer en la idolatría hacia su persona al hacerles creer que era hijo de dios y dios mismo. El haber caído en esta idolatría blasfema hacia un hombre que se había elevado al rango divino es el hecho que para el hagiógrafo constituye la derrota del corazón de los santos. La acción que conlleva la segunda parte del verso implica una transmutación de la Bestia, que ya no se encarna en la limitación física de un hombre concreto dotado de un enorme poder de seducción sobre las personas de las que se hace oír, sino que ahora se encarna en una entidad abstracta el cual conlleva un poder que se acaba imponiendo en todo el mundo, por encima de las diferencias de raza, pueblo, lengua o nación. Ese poder es un jinete que utiliza a los seguidores de la Bestia para que las naciones que estos han llegado a constituir impongan su dominio por toda la Tierra, y al hacerlo, otorgan a la Bestia transmutada el medio para que su idea de poder sea objeto de adoración en todo el mundo, por encima de las diferencias de raza, pueblo, lengua o nación. Una idea de poder que se impuso en el mundo por la acción imperialista de las potencias cristianas europeas a partir del siglo XIX, y que se encarnada en una entidad que es objeto de adoración en todo el planeta:

Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos; se le concedió poderío sobre toda raza, pueblo, lengua y nación. (Apocalipsis 13:7)

Con el hálito de su nombre muchos puros de corazón fueron embaucados para que le adorasen…y en su nombre  llegó la Bestia a toda la extensión de la Tierra, hasta hacer  que toda raza, pueblo, lengua y nación le mostrasen sumisión.. (interpretación libre de Apocalipsis 13:7)

13:8

En este pasaje se incide en el carácter de entidad abstracta que ahora el hagiógrafo le atribuye a la Bestia, a la cual idolatran todos los habitantes de la Tierra, excepto aquellos que desde el principio del mundo han sabido mantenerse firmes en la dirección espiritual marcada por la guía de los verdaderos profetas de dios:

Y la adorarán todos los habitantes de la tierra cuyo nombre no está inscrito, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado. (Apocalipsis 13:8)

adorándolo todos aquellos que desde el principio del mundo no se han guiado por el espíritu de los verdaderos profetas.. (interpretación libre de Apocalipsis 13:8)

III.- San Pablo como la segunda Bestia de Apocalipsis 13 – Versículos del 9 al 13

13:9

El hagiógrafo comienza su alocución sobre la segunda Bestia con una llamada de atención sobre el receptor del mensaje, para advertirle de la importancia de lo que va a decir:

El que tenga oídos, oiga. (Apocalipsis 13:9)

El que tenga oídos que preste atención (interpretación libre de Apocalipsis 13:9)

13:10

Leyendo más allá de la literalidad de las palabras, y entendiéndolo en su contexto global, el versículo comienza advirtiendo sobre la inexorabilidad del castigo que espera a cuantos no cumplan con la ley prescrita por dios. Continúa advirtiendo también sobre lo indefectible del destino que ha de alcanzar a cada ser humano, en el contexto igualmente de la ley espiritual y su incumplimiento. Y termina requiriendo paciencia y confianza en dios a los verdaderos creyentes como prueba de verdadera virtud:

«El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir». Aquí se requiere la paciencia y la fe de los santos. (Apocalipsis 13:10)

Toda acción contraria a los designios de dios tiene su consecuencia, y la vida de cada ser humano un destino marcado que se acabará cumpliendo de manera inexorable. Por ello en saber cultivar la paciencia y la confianza en dios para evitar lo que ante él es detestable hay una prueba para los creyentes virtuosos. (interpretación libre de Apocalipsis 13:10)

13:11

Tras la llamada de atención del versículo 9 y la advertencia del 10, el hagiógrafo habla sobre el asunto que considera de importancia y hacia el que quería centrar tanto su llamada de atención como su advertencia, la segunda Bestia que precedió a la primera de los versículos 1-8. Llama la atención que esta segunda Bestia no viene del mar como la primera..sino de la tierra. La tierra es en este contexto una alusión a un lugar donde no hay prevalencia de la ley divina, es por tanto un lugar alejado de la protección de dios, mundano, o sea, un lugar de gentiles. Este hombre que provenía de tierra de gentiles y que es aludido por el hagiógrafo como la segunda Bestia se presenta ante el gentío al que predica como representante del cordero de dios, pero confunde a este con la primera Bestia, y les habla con falsedades cautivadoras:

Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente. (Apocalipsis 13:11)

Vi otro predicador que venía de tierra de gentiles, se presentaba ante el gentío como representante del cordero de dios, pero en verdad que de su boca no brotaban sino hipnóticas falsedades (interpretación libre de Apocalipsis 13:11)

13:12

Esta segunda Bestia tiene tanto poder de seducción sobre las gentes que la escuchan hablar como tenía el primer predicador, de quien decía que estaba a su servicio, y hace que los gentiles adoren al primer predicador, la primera Bestia, aquella que tenía la herida de espada de la que, ante el asombro de todos cuantos la veían, había sobrevivido contra todo pronóstico:

Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal había sido curada. (Apocalipsis 13:12)

Tiene el mismo poder de seducción que el primer predicador, de quien se dice seguidor, haciendo que todos cuanto le escuchen sean gentiles o no adoren a aquella primera Bestia, la cual había sobrevivido a la herida de espada…escapando milagrosamente a su destino..(interpretación libre de Apocalipsis 13:12)

13:13

Este versículo es sumamente ilustrativo para identificar al personaje al que el hagiógrafo se refiere como la segunda Bestia en su alocución. Las grandes señales que terminaban por hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra, nos hablan de las actuaciones teatrales de San Pablo ante el público que embelesado escuchaba el relato sobre su repentina conversión a la fe en la primera Bestia, relato rodeado de grandes gesticulaciones y recreación de poderosas imágenes que hacían imaginarse a su hipnotizado público como había sido aquella ocasión en que yendo en persecución del primer predicador, se cruzó repentinamente en su camino una luz cegadora, como un fuego procedente del cielo, que asustó a su caballo hasta el punto de hacerle caer al suelo y cegarle temporalmente:

Realiza grandes señales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra; (Apocalipsis 13:13)

Maravillaba a quienes le escuchaban haciéndoles imaginarse como había sido aquella luz que como fuego procedente del cielo de este descendió, cegándole por unos momentos y haciéndole caer del caballo, más sintiendo entonces la presencia de la Bestia reclamándole sobre el porqué de su persecución, , en la que desde entonces comenzó a creer.. (interpretación libre de Apocalipsis 13:13)

IV.- La Bestia desvela su nombre en el 666 de Apocalipsis 13 – Versículos del 14 al 18

13:14

El hagiógrafo sigue relatando como la segunda Bestia, San Pablo, seduce a cuantos la escuchan rememorando el listado de los milagros de los que se vanagloriaba haber realizado en nombre de la primera Bestia, Cristo, y aprovechando esa seducción conmina a las gentes a que hagan una imagen en honor a la primera Bestia, de la que recalca que a pesar de haber tenido una herida de espada había revivido. Este énfasis del hagiógrafo resaltando esa característica de la primera Bestia oculta una alusión velada a la crucifixión y la resurrección:

y seduce a los habitantes de la tierra con las señales que le ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivió. (Apocalipsis 13:14)

Unamos ahora este versículo 14 al versículo 10:

«El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir». Aquí se requiere la paciencia y la fe de los santos. (Apocalipsis 13:10)

Tomado el versículo 10 por separado nos habla del castigo y el destino de los que desobedecen la ley de dios..pero comprendiéndolo dentro de un contexto plagado de velos y mensajes ocultos destinados a distorsionar la significación literal de los conceptos utilizados por el hagiógrafo, la alusión a la cárcel y la espada lo que hacen es velar el relato evangélico del proceso judicial en el que Cristo de vio inmerso..y en el que intervino también el personaje conocido como Bar Abbá. Si el destino de Jesucristo hubiera sido ir a la cárcel a la cárcel hubiera ido..pero su destino era morir en la cruz, por ello lo de que “el que ha de morir a espada, a espada ha de morir”. La herida mortal de espada que tenía la Bestia y pese a lo cual revivió..oculta una referencia a la crucifixión de Jesucristo y su posterior resurrección. La imagen que la segunda Bestia pedía que se hiciese en honor a la primera Bestia era pues la cruz en la que fue Jesucristo clavado:

…y los inducía al error vanagloriándose de los milagros del cielo que en nombre de la Bestia había realizado, conminando a sus seguidores a hacerle a esta una imagen como recordatorio de como habiendo sido la Bestia crucificada, aun así había revivido. (interpretación libre de Apocalipsis 13:14)

13:15

San Pablo fue el inventor de la imagen del Cristo muerto en la cruz y posteriormente resucitado. Hizo creer que el seguir la cruz del Hijo de Dios hacía entrar en comunión con dios por medio de la redención que esta traía consigo, y que quien no la siguiese habría de ser condenado a una extinción que no le permitiría alcanzar la presencia de dios:

Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia. (Apocalipsis 13:15)

Se otorgaba la segunda Bestia la capacidad de otorgar a la primera Bestia un aliento de vida, de tal modo que mediante este se pudiese establecer comunión con dios, y amenazaba a la vez con el infierno a quien no adorase a la primera Bestia. (interpretación libre de Apocalipsis 13:15)

Los tres últimos versículos pienso que no necesitan de mayor aclaración:

13:16

Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente, (Apocalipsis 13:16)

…y les hizo creer a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, que la Bestia era realmente el hijo de dios, y que por ello se sentaba su diestra en el mundo de la preexistencia, y que dios tenía rostro de persona. (interpretación libre de Apocalipsis 13:16)

13:17

y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia o con la cifra de su nombre. (Apocalipsis 13:17)

y los convenció de que nadie podría redimirse para ganarse el cielo ni evitar el infierno más que aquel que fuese creyente en la cruz que lleva el Hijo de Dios como parte del nombre que abarca al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.. (interpretación libre de Apocalipsis 13:17)

13:18

¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666. (Apocalipsis 13:18)

Aquí está la sabiduría, que el que sea inteligente desvele el número que oculta la identidad del nombre de la Bestia, pues es número de un hombre, y por ello tiene seis órganos distintivos en cada uno de los tres rostros con los que se nombra, ojos, orejas, nariz y boca. Una sola persona con los tres rostros del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.. (interpretación libre de Apocalipsis 13:18)

V.- Los dos mesías en Apocalipsis 14. Versículos del 1 al 5

14:1

El hagiógrafo cambia ahora la dinámica de la alocución que se refleja en Apocalipsis 13, y comienza a hablar ahora sobre otro hombre cuya naturaleza es contraria a la ignominiosa que el percibe en la primera y la segunda Bestia. Lo describe con pocos seguidores con rostros rebosantes de fe en el auténtico profeta de dios, al que se refiere como el Cordero y como verdadero hijo de dios:

Seguí mirando, y había un Cordero, que estaba en pie sobre el monte Sión, y con él 144.000, que llevaban escrito en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre. (Apocalipsis 14:1)

…Vi a otro hombre que predicaba con humildad y veracidad…y en torno suyo solo una docena de elegidos, con sus rostros rebosantes de devoción por el verdadero profeta hijo de dios… (interpretación libre de Apocalipsis 14:1)

14:2

El hagiógrafo se emociona al hablar de las palabras que salían por la boca de este otro hombre, el verdadero profeta de dios. Describe las palabras de este Cordero en forma de hermosa poesía, recreando el poder de un mensaje que percibe como sublime y emocionante, que por su belleza y veracidad solo puede proceder del cielo:

Y oí un ruido que venía del cielo, como el ruido de grandes aguas o el fragor de un gran trueno; y el ruido que oía era como de citaristas que tocaran sus cítaras. (Apocalipsis 14:2)

Le escuché hablar…y su voz era grata para los oídos…y sus palabras un regalo para los corazones… (interpretación libre de Apocalipsis 14:2)

14:3

El mensaje del Cordero es nuevo en la percepción del hagiógrafo, y pese a conmover a ángeles y a dios, dice que este mensaje era imperceptible para todos los que le escuchaban salvo para aquellos doce elegidos. Según se desprende de su alocución del hagiógrafo, la inmensa mayoría siguió con devoción al predicador blasfemo, la Bestia, en lugar de hacerlo a este verdadero profeta de dios, el Cordero:

Cantan un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro Vivientes y de los Ancianos. Y nadie podía aprender el cántico, fuera de los 144.000 rescatados de la tierra. (Apocalipsis 14:3)

La fuerza y la devoción con la que hablaba el Cordero conmovían a dios y a sus ángeles…y la pureza de su mensaje solo era comprendida por estos doce elegidos, quienes habían escapado de haber caído en el engaño de las apariencias mundanas… (interpretación libre de Apocalipsis 14:3)

14:4

Cuando el hagiógrafo utiliza la frase “son los que no se mancharon con mujeres, pues son vírgenes” alude veladamente al poder de seducción del predicador blasfemo, la Bestia, seducción que no consiguió atrapar a estos doce seguidores del Cordero, como si se veían atrapados por otro lado por el inmenso poder de seducción de la Bestia otros muchos que a esta seguían, hecho al que se refiere como “han sido rescatados de entre los hombres“, es decir, liberados de caer en la trampa de la impía seducción del predicador blasfemo:

Estos son los que no se mancharon con mujeres, pues son vírgenes. Estos siguen al Cordero a dondequiera que vaya, y han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero, (Apocalipsis 14:4)

Porque ellos fueron aquellos que no se habían dejado atrapar por el irresistible poder de seducción del predicador blasfemo…ellos eran los que tenían la guía del espíritu del verdadero profeta de dios… (interpretación libre de Apocalipsis 14:4)

14:5

Alaba la pureza de los seguidores del Cordero, de los que dicen que eran veraces e inmaculados:

y en su boca no se encontró mentira: no tienen tacha. (Apocalipsis 14:5)

Y ellos eran los auténticos portadores de su palabra…y de su boca no salían blasfemias…eran inmaculados… (interpretación libre libe de Apocalipsis 14:5)

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