La ofensiva del fracking en África

Desde principio de año, una ciudad de Argelia resiste la instalación de multinacionales para la explotación de gas de esquisto a partir de la fractura hidráulica. La técnica conocida como fracking es denunciada por agresión ambiental y sanitaria. Entre otras, buscan asentarse la francesa Total y la estadounidense Halliburton. El control energético en la avanzada recolonizadora.

En diciembre del año pasado, el gobierno nacional de Abdelaziz Buteflika aprobó la primera exploración piloto de gas esquisto en más de 200 pozos en la cuenca de Ahnet, en la provincia argelina de Tamanraset.  El argumento fue la creación de puestos de trabajo y el agotamiento de sus yacimientos de hidrocarburos convencionales.

No obstante, de inmediato se alzaron numerosas protestas contra el fracking. La ciudad de In Salah estuvo paralizada por más de 40 días en señal de rechazo y la respuesta gubernamental fue una serie de fuertes represiones.  Las dos principales demandas son la instauración de una moratoria de la prospección y la producción de energía por fracturación hidráulica y el cese de las perforaciones en curso, precisó el medio L’autre Afrique.

“En In Salah sólo Halliburton se ocupa de la fracturación aunque fueron las francesas Total y Schlumberger las que consiguieron el contrato de explotación”, agrega el medio francés al citar testimonios locales. No obstante, la desinformación es la regla: el gobierno oculta los contratos y las empresas están rodeadas de operativos de seguridad.  Uno de los pobladores, cuenta que se enteraron de la inauguración de la primera explotación en su área a través de la televisión.

“Para amplios sectores de la opinión pública argelina, no hay ninguna duda de que las autoridades argelinas actúan bajo la presión de los lobbies petroleros”, sostiene L’autre Afrique en la nota titulada “La petrolera Total denunciada por los militantes contra el gas de esquisto”.  Por el momento, el Gobierno niega los contratos con las multinacionales y la responsabilidad oficial de la explotación por fracking recae en Sonatrach.

El medio ABC de España, definió a Argelia como “el laboratorio energético de Europa”. Por ejemplo: el 50 por ciento del gas de España proviene de ese país africano, citó el diario. Lo mismo sucede con Francia, que prohibió en el 2011 la explotación por fractura hidráulica y desde entonces busca nuevos territorios para la técnica vedada en su tierra.

“La cuenca de Ahnet, al suroeste del territorio, cuenta con 20 billones de metros cúbicos de gas esquisto, lo que convierte a Argelia en la tercera fuente mundial, solo por detrás de China y Argentina, pero por delante de Estados Unidos, según la Agencia de Energía de EE.UU”, precisó ABC. El 26 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y el 97 por ciento de las exportaciones de Argelia dependen de los hidrocarburos, agregó el diario El País de España.

argelia frackingEl fracking y las multinacionales

El fracking comenzó a implementarse  en EEUU a partir del agotamiento de los hidrocarburos de yacimientos convencionales –o de fácil extracción- . La técnica desarrolla una ocupación del territorio mucho más intensa y extensa, que conlleva a la utilización de grandes cantidades de agua y químicos de alta toxicidad: por cada excavación se necesitan entre 4 y 28 millones de litros de agua (se puede hidrofracturar un pozo hasta 18 veces).

En EEUU, la embestida del fracking se desplegó a más de 450 mil pozos y las excavaciones abarcan 34 estados. En esas regiones se registró  aumento de la actividad sísmica y son frecuentes el agotamiento y contaminación de las reservas acuíferas (al menos seis estados ya padecen la contaminación de sus reservas de agua subterránea), muerte de vegetación y animales, daños en la salud humana como alteraciones en la piel, afecciones en la piel, aumento del índice de cáncer, entre otras enfermedades.

La fiebre del gas de esquisto tiene sus multinacionales emblemas, algunas de las cuales buscan abrirse paso en África. En el caso de Halliburton Company, la empresa fue lobbysta de la Enmienda homónima aprobada por el Congreso de Estados Unidos en 2005 que eximió a las empresas a respetar la Ley de Agua Limpia, un obstáculo hasta entonces para desarrollar el fracking, el negocio petrolero del momento.

Por su parte, la francesa Total es uno de los diez grupos petroleros de mayor protagonismo a nivel mundial y tiene negocios en más de 130 países en todo el mundo, sea en exploración, desarrollo y producción de petróleo y de gas, hasta la refinación, distribución y comercialización internacional de petróleo crudo y productos derivados finales.

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