Palestina, limpieza étnica y represión

Por Alberto Teszkiewicz
Los sufrimientos del pueblo palestino son muchos, y el tema es muy extenso. En esta presentación me concentraré en dos aspectos: la limpieza étnica y la represión

La limpieza étnica

La Palestina del Mandato Británico en 1947 ocupaba 28 mil km². Para ubicarnos en lo que esto significa pensemos que nuestra provincia de Tucumán tiene 22 mil km². La población era de 5 millones y medios de habitantes, de los cuáles, los judíos palestinos y los que habían inmigrado a partir de fines del siglo XIX y especialmente a partir de la segunda guerra mundial, constituían el 33%.

La Resolución de la Asamblea General de la ONU N° 181, del 29 de noviembre de 1947, que dispuso la partición de Palestina, luego de una serie de ajustes, dividió el territorio entre judíos y árabes palestinos aproximadamente por mitades, creando al mismo tiempo una zona internacional, que incluía Jerusalén y Belén, y que nunca se implementó.

Esta distribución de la tierra generaba un territorio judío con 39% de población árabe palestina, y un territorio árabe palestino con un 1% de población judía.

La resistencia de la población árabe palestina, y de los estados árabes, a la partición de su tierra, se resolvió con un conflicto armado. Cuando en 1949 se firmaron los armisticios con Egipto, Jordania y Siria, Israel ocupaba 22 mil km², el 78% del territorio. Jordania ocupaba Cisjordania, 5.700 km², al este de Israel, y Egipto la Franja de Gaza, 570 km², al oeste, sobre el Mar Mediterráneo.

En 1967 Israel ocupó militarmente Cisjordania, Jerusalén Oriental y la Franja de Gaza. Hoy la Autoridad Nacional Palestina reclama el fin de la ocupación y la creación de un Estado Palestino libre y soberano, con capital en Jerusalén Oriental, en este 22% del territorio de la Palestina de 1947, una superficie que aproximadamente equivale al doble del Gran Buenos Aires. Israel se comprometió a la creación de este estado a través de los acuerdos de Oslo de 1993, pero ha violado todas las disposiciones de estos acuerdos desde entonces.

Hoy Israel tiene algo más de 8 millones de habitantes, de los cuáles un 20% son palestinos del 48 (palestinos que permanecieron en el territorio ocupado por Israel en forma permanente), y un 20% judíos de origen en países de habla rusa.

De estos 8 millones, 500 mil no viven dentro de Israel, sino que son colonos en tierras palestinas de Jerusalén y Cisjordania. Las leyes internacionales prohíben totalmente transferir población civil a territorios militarmente ocupados, de manera que todos estos colonos son ilegales.

La política de colonización de las tierras palestinas ha sido sistemática y constante, bajo todos los gobiernos israelíes. Hay colonos que responden a razones políticas e ideológicas, como los de Hebrón, que actúan como avanzada en el reemplazo de población de los territorios palestinos, en camino hacia una futura anexión definitiva. Otros responden a condiciones económicas: Israel otorga muchas facilidades a los colonos, muchas veces ciudadanos israelíes pobres, como créditos hipotecarios especiales, y otras, para que participen de la ocupación ilegal de la tierra palestina. Esto se ve fuertemente en Jerusalén, donde Israel se esfuerza por impedir que crezca su población palestina, y al mismo tiempo desarrolla nuevas colonias para construir un Gran Jerusalén judeizado.

Los palestinos son 10 millones. Entre el territorio de Israel y los territorios palestinos no hay auténticas fronteras, y los límites, que no respetan las líneas del armisticio del 49, son difusos. Lo mismo sucede cuando queremos simplemente contabilizar a la población palestina.

Cuando el sionismo inició el proceso de colonización de Palestina se propuso dos objetivos que resultaban necesarios para la constitución de un estado judío en un territorio ocupado: obtener la propiedad de la tierra, y reemplazar a sus habitantes.

Tanto durante la Nakba (la expulsión de palestinos de su tierra en 1948) como durante la Naksa (la ocupación de 1967), los israelíes han recurrido al terror para que la población palestina abandonara sus tierras. Masacres como la de Deir Yassin o Ein al Zaytoun tuvieron como objetivo básico no tanto destruir la población de un pueblo, como propagar el terror entre el conjunto de la población palestina, para que abandonara sus tierras. Desgraciadamente esta campaña terrorista resultó muy exitosa. Es la forma dura que adoptó la limpieza étnica y permitió que Israel se apropiara de amplias superficies de tierra.

Hoy la Autoridad de la Tierra de Israel administra la tierra del Estado y la del Fondo Nacional Judío, que en conjunto constituyen el 93% de la tierra de Israel. El restante 7% pertenece a organizaciones religiosas, y a propietarios privados.

¿De dónde surge esta tierra estatal? En Israel siguen vigentes las leyes del Imperio Otomano, las del Mandato Británico y las dictadas por el parlamento israelí (Knesset). Existía desde el Imperio Otomano un conjunto de tierras estatales, que fueron ampliadas mediante expropiaciones argumentando motivos de seguridad o de utilidad pública. Además una ley otomana pasaba al estado las tierras de quienes se ausentaran de Palestina, en base a ella las tierras de los refugiados que debieron abandonar el territorio del nuevo Estado de Israel en 1948 fueron incorporadas como tierras de ausentes al fondo de tierras estatales. La ocupación de 1967 trajo un problema jurídico: muchos de los refugiados de 1948 estaban ahora en territorio bajo jurisdicción israelí. El problema se resolvió fácilmente: fueron declarados legalmente presentes ausentes, presentes en el territorio, pero ausentes en cuanto a su derecho de reclamar sus tierras.

Estas tierras administradas estatalmente se otorgan a la población en arrendamiento. Y este otorgamiento es en general discriminatorio por parte del Estado, que privilegia ocupantes judíos frente a ocupantes palestinos. Cuando se abren resquicios a esta discriminación muchas veces son los mismos vecinos que se movilizan para impedir el arrendamiento por parte de palestinos del 48.

A la limpieza étnica dura (las masacres, la expulsión de población, la destrucción de viviendas, la expropiación de tierras) se agregan así múltiples formas de limpieza étnica blanda y semiblanda.

Una piedra basal de estos mecanismos de limpieza étnica es la fragmentación real y legal de la población palestina.

Podemos reconocer al menos seis grupos de palestinos, con derechos distintos, y crecientes dificultades para su interrelación.

En primer lugar, están los palestinos del 48, que como dijimos, son 1.600.000. Tienen ciudadanía israelí, pero numerosas leyes (se han contabilizado más de 25) les otorgan menores derechos que a los ciudadanos israelíes judíos.

En segundo lugar están los palestinos de Jerusalén Oriental, unos 250.000. En 1980 Israel anexó a Jerusalén Oriental, y declaró a Jerusalén su capital eterna e indivisible. El Consejo de Seguridad de la ONU, por la resolución 478, con la única abstención de EEUU, condenó esta anexión y declaró que «constituye una violación del derecho internacional» y «supone un serio obstáculo para el logro de una paz completa, justa y duradera». Esto no obsta para que Israel continúe con el desarrollo de un Gran Jerusalén cada vez más judeizado. Se incorporó la tierra, pero no a sus habitantes palestinos a los que sólo se les otorgó permiso de residencia. Este permiso es realmente precario, los palestinos deben demostrar permanentemente que “el centro de sus vidas” está en Jerusalén, para no perderlo y no ser expulsados hacia Cisjordania, como ha sucedido en miles de casos. Cuando el Tribunal Supremo israelí fue consultado sobre el estatus de estos residentes, muchas de cuyas familias llevan centenares de años viviendo en Jerusalén, resolvió que a los efectos legales debería considerárselos inmigrantes.

En tercer lugar, está el 1.500.000 de palestinos de la Franja de Gaza, de los cuales 1.250.000 son refugiados. La Franja es una de las zonas más densamente pobladas de la tierra, y la mayor cárcel a cielo abierta del mundo. Egipto, que también tiene frontera con la Franja, colabora con el bloqueo de parte de Israel, que prácticamente no permite la circulación ni de personas ni de mercaderías imprescindibles para la construcción, la salud, la alimentación, la vida misma. Israel no permite el paso por tierra, impide el funcionamiento de un aeropuerto, y tiene a la Franja bloqueada por mar. Es apenas una anécdota, pero esta semana la Federación Palestina de Fútbol interrumpió su campeonato y protestó ante la FIFA porque Israel no permite llegar a varios jugadores del equipo campeón gazatí al territorio Cisjordano. Está población está sometida no sólo a las incursiones militares para llevarse prisioneros, sino a constantes ataques y bombardeos de distinta intensidad. La operación Margen Protector de 2014 dejó más 1500 muertos, entre ellos 539 niños y niñas, miles de heridos, y la masiva destrucción de infraestructura y viviendas.

En cuarto lugar, los habitantes de Cisjordania, bajo ocupación militar desde 1967, con sus áreas A, B y C, y las especiales H1 y H2, a las que nos referiremos más adelante. Son 2.600.000, de los cuales 900.000 son refugiados.

En quinto lugar, los refugiados fuera de los territorios ocupados, que tienen absoluta prohibición de regresar al histórico territorio palestino, a los que aplican leyes especiales referidas a infiltración.
Hay 2.800.000 refugiados palestinos en Jordania, 470.000 en Siria (donde son los más expuestos a la guerra que allí se desarrolla), 440.000 en el Líbano, y 350.000 en otros países.

En sexto lugar, los emigrantes, que también tienen prohibición de regresar, aunque en casos individuales lo logran. En América hay 300 mil, básicamente en Colombia y Chile.

Related posts

Israel está perdiendo la guerra en Siria

Israel está perdiendo la guerra en Siria

Por Manuel E. Yepe Lo que más teme el capo del régimen sionista Netanyahu es que el triunfo de Siria en la guerra propicie una presencia permanente de Irán y Hezbolá “La guerra de Siria, que ya cumple seis cruentos años, se mueve hacia una nueva etapa que tal vez sea la final. El...

Corea no se dejará intimidar

Corea no se dejará intimidar

Por John Catalinotto Editorial Workers World-Mundo Obrero publicado el 9 de agosto de 2017 El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votó unánimemente el 5 de agosto para imponer severas sanciones económicas contra la República Popular Democrática de Corea porque se niega a...

Unidad contra los crímenes del régimen de Israel

Unidad contra los crímenes del régimen de Israel

Por Pablo Jofré Leal La política de ocupación del régimen de Israel, destinadas a impedir la conformación de un Estado palestino, judaizar los territorios ocupados y en especial Al Quds – Jerusalén – requiere tomar medidas efectivas que permitan poner fin a los crímenes de la entidad...