La ideología política de Ernesto Che Guevara, ¿es aplicable en el contexto actual Latinoamericano?

Tamara Moncada

“Un poco más avanzado que el caos, tal vez
en el primero o segundo día de la creación,
tengo un mundo de ideas que chocan, se
entrecruzan y, a veces, se organizan”
Ernesto “Che” Guevara, carta a Charles Bettelheim, 1964
Si existe alguien en la historia de la humanidad que ha transcendido en el tiempo, en el espacio, en diferentes enfoques ideológicos, en la diversidad cultural, es precisamente Ernesto Guevara, el Che. Es por ello que es factible explicar que, después de cincuenta años de haber sido asesinado, por el Ejército Boliviano y la CIA (Central de Inteligencia Americana), se mantengan vigentes sus ideas y pensamiento revolucionario, e incluso que sea motivo de admiración, no sólo entre aquellos que coinciden con su ideología, sino también entre grupos de diversas subculturas del mundo, estudiantes, jóvenes, marxistas, entre otros.
Como manifiesta Fidel Castro: “[…] el pensamiento del Che siempre ha tenido una gran vigencia […], y en mí, personalmente, el pensamiento del Che ha tenido una permanente y creciente presencia […]” (Castro, 1992); esta frase responde al pensamiento de un país y a las ideas de cambio de gran parte de la humanidad.
Para algunos, la necesidad de la transformación de la sociedad responde a la inconformidad del ser humano, en especial latinoamericano, ante la injusticia, la corrupción, la pobreza, el analfabetismo, la cosificación de la persona; ya que, a pesar del tiempo transcurrido y a los cambiantes contextos históricos, el sentimiento de rebeldía y coraje del Che, se mantienen latentes en los revolucionarios latinoamericanos, que desean sentar las bases para instaurar una estructura política en donde la sociedad explotada tenga derecho a una vida digna.
En este sentido, es posible establecer que el Che fue un visionario político, puesto que sus planteamientos no fueron producto de la casualidad ni de las circunstancias, sino de una larga reflexión política y estratégica; su posición fue antiimperialista y anticapitalista. Por tal razón, desarrolló una serie de ideas y conceptos, bautizados como “guevarismo”, los que se caracterizan por el marxismo, comunismo y antiimperialismo, con el ideal de establecer una revolución que dé lugar a la construcción de una sociedad socialista con identidad propia, es decir, que este acorde y responda a la realidad latinoamericana.
De lo anterior se infiere que ser Guevarista, no significa la idealización de un personaje como hombre guía, hay que dejar claro que son las ideas, las que tienen que guiarnos para lograr la transformación social anhelada por el ser humano; es decir, “[…] que es posible una visión y un enfoque diferente del papel del hombre, no se correspondería con el deber de un revolucionario, con el desinterés que debe tener todo revolucionario, con su entrega total, la preocupación por la historia; porque […] un revolucionario debe darlo todo, estar dispuesto a darlo todo a cualquier precio por un objetivo concreto, por el triunfo de una idea, de una causa, y no debe preocuparse por sí mismo.” (Castro, 1992)
Adicionalmente, el Guevarismo, considera cuatro aspectos fundamentales dentro del pensamiento y acción del Che, necesarios para el quehacer revolucionario:
1.La importancia de la ideología y la necesidad de su empoderamiento por parte del proletariado, como elemento guía del accionar revolucionario.
2.La necesidad de la organización política de la clase; es decir, la construcción y consolidación del partido revolucionario del proletariado, que se asuma como generador de conciencia, sintetizador de experiencias de lucha y orientador de las mismas.
3.Los métodos de lucha que hagan avanzar al proletariado y sus aliados estratégicos hacia una ruptura revolucionaria con el sistema capitalista, es decir, hacia la instauración del Socialismo.
4.La importancia de una lucha revolucionaria internacionalista para la liberación de los pueblos.
Por consiguiente, para el Ernesto “Che” Guevara, ser revolucionario significa estar vinculado a la ética y moral revolucionarias, a la consecución de un hombre nuevo: “El marxista debe ser el mejor, el más cabal, el más completo de los seres humanos pero, siempre, por sobre todas las cosas, un ser humano; un militante de un partido que vive y vibra en contacto con las masas; un orientador que plasma en directivas concretas los deseos a veces oscuros de la masa; un trabajador incansable que entrega todo a su pueblo; un trabajador sufrido que entrega sus horas de descanso, su tranquilidad personal, su familia o su vida a la Revolución, pero nunca es ajeno al calor del contacto humano.” (Guevara, 1963)
Desde esta perspectiva, como expresa Fidel Castro, la lucha está planteada en el campo de las ideas; si bien es cierto que las ideas de la revolución fueron derrotadas circunstancialmente, no serán exterminadas, porque más temprano que tarde ganarán la batalla contra la ideología dominante, sus propulsores, sus defensores y su sistema de dominación. Esta lucha también será, como planteaba el Che, contra el reformismo, el revisionismo, el gradualismo y el etapismo; que son concepciones social demócratas y seudo progresistas. Dichas perspectivas son el reflejo de un discurso dominante que se ha proyectado en la liberación de las economías y en la inserción de la globalización, enfoques que invalidan los procesos de transformación.
Por tanto, es posible asegurar que el pensamiento político de Ernesto “Che” Guevara, siguen vigentes en el mundo; y, actualmente han adquirido fuerza, en respuesta, a la arremetida de los sectores reaccionarios y de derecha de la sociedad, así como de las contradicciones sociales existentes; razón por la cual, los pueblos del mundo permanecen en la lucha por la liberación.
Para lograrlo, se debe aceptar y entender que el aspecto central del pensamiento del Che, la ideología pues es la que establece la cosmovisión que tenemos acerca de lo económico, lo cultural, lo político y lo social. Lo dicho se evidencia cuando existe una lucha de clases, porque la ideología determina la práctica política y social del hombre. En el caso del Che y del guevarismo, de lo que estamos hablando, es de la ideología marxista revolucionaria.
En la actualidad, el imperialismo se encuentra en una ofensiva armada, con invasiones ya sean directas, solapadas, encubiertas, porque su economía se encuentra en crisis, es un sistema en decadencia, lo que le hace arrebatar recursos económicos y naturales a los países del sur.
En América Latina, el objetivo imperialista son nuestros recursos económicos y naturales como la tierra, el agua y la biodiversidad, que se aseguran a través de la consolidación de los denominados golpes blandos y golpes parlamentarios, la reactivación de la deuda externa y la penetración por la vía diplomática, asesorada desde la Casa Blanca, en contubernio con los históricos grupos de poder.
Los planteamientos del Che son válidos y aplicables a la realidad latinoamericana y del mundo: “La real capacidad de un revolucionario se mide en el saber encontrar tácticas revolucionarias adecuadas en cada cambio de la situación, en tener presente todas las tácticas y en explotarlas al máximo. Sería un error imperdonable desestimar el provecho que puede obtener el programa revolucionario de un proceso electoral dado del mismo modo que sería imperdonable limitarse, tan sólo a lo electoral y no ver los otros medios de lucha armada para obtener el poder, instrumento indispensable para aplicar y desarrollar el programa revolucionario. Sino se alcanza el poder, todas las demás son inestables, insuficientes, incapaces de dar las soluciones que se necesitan por más avanzadas que puedan parecer”. (Guevara, 1962)
Por lo tanto, sus ideales de una lucha que cambie la estructura del sistema actual que vivimos, todavía son aplicables y seguirán siéndolo, mientras en el mundo exista inequidad y violación de los derechos humanos; sin embargo, cabe indicar que las tácticas aplicadas no pueden ser repetidas mecánicamente porque responden a determinados momentos históricos, en circunstancias particulares; lo que sí, es necesario analizar con un criterio objetivo y amplio las experiencias revolucionarias, triunfadoras o derrotadas, para aprovechar de estos ejemplos e ideas orientadoras para alcanzar el nuevo e indudable auge revolucionario.
Fuente: https://abpecua.wixsite.com/ecua/single-post/2017/10/08/La-ideolog%C3%ADa-pol%C3%ADtica-de-Ernesto-Che-Guevara-%C2%BFes-aplicable-en-el-contexto-actual-Latinoamericano

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